Editorial no image

Publicado el 7 de mayo de 2012 | por Vigo Low Cost

1

EDITORIAL: Días del Consumo

Ayer fue el primer domingo de mayo, fecha en la que celebramos el Día de la Madre. Seguro que muchos de vosotros le habéis comprado algo a vuestra señora madre estos días. Cuando éramos unos críos y aún no sabíamos bien de que iba este tema, ni habíamos sido aún fagocitados por el monstruo del consumismo, nos conformábamos con regalarles alguna manualidad cutre hecha en el cole. ¡Y bien contentas que quedaban nuestras madres cuando recibían sus regalos, aún la más infame de las figuritas de barro! Por mi casa todavía hay un par de ellas que andan dando guerra… Hoy, ya sea por falta de tiempo o de dotes manuales, preferimos confiar nuestro regalo a una marca de electrodomésticos o unos grandes almacenes. Incluso aunque no haga falta. Incluso aunque pasemos olímpicamente del homenajeado del resto del año. No nos podemos quedar sin darle su paquete con su lacito.

A lo mejor muchos de vosotros no lo sabéis, pero tanto el día de la Madre como el del Padre tienen orígenes similares. Ambas celebraciones surgieron tal y como hoy las conocemos a principios del siglo pasado en EEUU, promovidas por hijos que habían perdido a su padre o a su madre y buscaban de esa manera honrar su memoria. Fue en 1908 cuando una joven maestra llamada Anna Jarvis, que había perdido recientemente a su progenitora, organizó una fiesta en honor a las madres. Años más tarde (en 1914) esta celebración sería declarada “Fiesta Nacional” por el Congreso de los Estados Unidos de América. No pasaría mucho tiempo sin que un comerciante con buen olfato aprovechase la ocasión para hacer negocio con la idea. En los años 20, la propia Jarvis acabó lamentandose de la forma en la cual se estaba mercantilizando la celebración que ella había promovido años atrás.

En fechas como estas (Día de los Enamorados, Día del Padre, de la Madre o Navidades) recibimos un constante bombardeo publicitario que parece querer decirnos que la manera idónea de demostrar nuestros sentimientos es mediante el intercambio de mercancías. Obviamente, dicha demostración de afecto se mediría más por el precio y el número de regalos que hacemos que por otros hechos o gestos que pudieramos tener con el homenajeado. Cuántas veces nos habrá pasado al comprar un regalo para alguien el pararnos a pensar: “¿Será suficiente? ¿Les parecerá poco? ¿Le pillaré otra cosa más para completar?” A veces da la sensación de que ya no sólo llega con que le regales un artículo: has de llevarle alguna otra cosa más con la que sorprenderle y evitar quedar como un rata ante ciertos invitados o familiares. Y para colmo, hoy en día que “todos tenemos de todo”… ¿que puñetas comprar que necesite/le guste/le haga ilusión? Es curioso descubrir en plena faena como no tienes ni puñetera idea acerca de los gustos y necesidades de una persona a la ves a menudo o incluso convive contigo.

Y nosotros nos preguntamos, ¿para cuando el Día del Consumo? O mejor aún: el Día del Consumismo. Venga, dejémonos de chorradas y excusas e instauremos un día de gasto desaforado. No importa que no tengamos a quien regalar, que se trate de gastar de modo egoísta para nosotros y para nadie más. Vale que no tiene el componente romántico de los Días de de los que hablabamos pero, ¿a quien le importa si ya estamos de vuelta de todo? Quien sabe, ¡lo mismo sería una buena idea para hacer remontar la crisis! Porque por muy mal que vaya la economía, aquí todos nos hemos rascado el bolsillo para quedar bien con mamá, ¿o no?

En realidad, todos sabemos que para decirle a un ser querido lo mucho que lo quieres y lo aprecias, no es necesario que le compres nada. Existen otras maneras menos materialistas de honrar a los padres en este día y todos los días. Sólo que muchas veces nos cuesta ponerlo en práctica. Pero claro, es mucho más cómodo ir un día a tirar de tarjeta de crédito, ¿verdad?

¡Compártelo!

Tags: , , , , , ,


Sobre el autor

Sobrevivimos en Vigo gastando lo mínimo. Consejos de ahorro y de optimización del gasto en todos los ámbitos de la vida de Vigo y su comarca: compras, hogar, ocio... por menos.



Una respuesta a EDITORIAL: Días del Consumo

  1. j dice:

    Me gustó mucho el artículo. Con tristeza observo cómo el esfuerzo, la dedicación y la creatividad (catalogados como “cutres”, como irónicamente ponías) han sido relegados por el frío hecho de tener cierto poder adquisitivo. Que sí, que si uno puede, por qué no. Pero no es obligatorio, ni necesario. Y mucho menos, para ponerse en apuros.
    Lamentablemente, abunda mucho la preocupación del “qué dirán”. Dejémonos de tonterías y de superficialidades…

    Y sí, dentro de poco no extrañará que también tengamos un “Black Friday” en España…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Subir ↑